Año 1993
Óleo sobre tabla
100 x 81 cm
Mujer con el brazo derecho extendido hacia arriba, sostiene entre sus dedos un amplio paño blanco a punto de caer y desvelarnos la secreta feminidad de su cuerpo desnudo.
Esta obra, de aparente carácter profano encierra un simbolismo más profundo y espiritual, cuya clave se halla en el escenario que ocupa la figura y en la severa expresión de su rostro con la mirada hacia el suelo, hacia lo terreno que esclaviza su espíritu.
Es la preparación a la desnudez del alma toda, al sincero y transcendental diálogo entre lo humano y lo divino, intangible y litúrgico ritual llevado a cabo a través de la plegaria religiosa.
Al fondo la Sala de Oraciones de la Madraza de Ben Youssef, situada en Marrakech, escuela de estudios superiores teológicos fundada en el siglo XIV y ampliada por los saidíes que fue llevada a término por el sultán Sharif Ghalib al Saadi en 1565. La arquitectura es obra maestra de estilo árabe andalusí, formado por las familias musulmanas desplazadas de Al-Andalus por los ejércitos cristianos de la Península Ibérica, que eligieron Marruecos para rehacer su vida en un momento crítico.
Desprovista de su cometido religioso y docente, cerró sus puertas en 1960, hasta su reapertura en el año 1982 convertida en uno de los espacios turísticos más visitados de este país.
©María José Aguilar